Press "Enter" to skip to content

CARTA A ESTUDIANTES, PROFESORES Y TRABAJADORES DE LAS UNIVERSIDADES

12/10/2011
El Gobierno de Juan Manuel Santos radicó, el pasado 3 de octubre, la Nueva Ley de Educación Superior. Esta iniciativa debe ser rechazada, tanto por el procedimiento acogido para su elaboración, como por su contenido. El Gobierno violentó la autonomía universitaria, se limitó a exponer sus puntos de vista y desestimó los de los estamentos y organizaciones universitarias, que fueron excluidos de la propuesta radicada ante el Congreso.
Juan Manuel Santos insiste, tratando de engañar, en que dicha reforma “no contempla el lucro en la educación superior”; sin embargo, todo el articulado se orienta a introducir la presencia del capital financiero en ella. Admite, por ejemplo, la creación de universidades de tipo mixto, en el que las instituciones públicas pueden recibir inversión de capital privado para costear su funcionamiento y con esto relevar al Estado de la financiación plena de la universidad. Se establece la autonomía administrativa y financiera de las universidades públicas y con ello que contraigan deudas con el sector financiero, sometidas al régimen de quiebras que se aplica a las empresas, y el crédito para centros educativos y estudiantes se convertiría en el elemento clave del sistema.
Los capítulos y cláusulas del Tratado de Libre Comercio que los Estados Unidos impusieron a nuestro país, al definir la prestación de servicios como negocio, entre los que está la educación, concuerdan con el espíritu de la reforma santista. Se transforma a las universidades en empresas y al sector en mercado, donde la calidad poco importará.
Mi labor de catedrático universitario por más de 20 años y la vinculación a la lucha social, me facilita comprender la gravedad de este proyecto y me obliga a pronunciarme en contra. Por eso participaré en la jornada de protesta prevista para el 12 de octubre y celebro la copiosa votación de la consulta universitaria que rechaza el proyecto de ley. Soy el único candidato a la Alcaldía que en el programa de gobierno inscribió acciones para enfrentar esa reforma, entre ellas la movilización. Es inaceptable omitir las lesivas implicaciones que este proyecto acarrea para el sistema universitario de nuestra ciudad y, desde luego, para la Universidad Distrital.
Quienes creemos en una educación científica, democrática y al servicio del desarrollo nacional combatimos esta reforma, nos resistimos a que sea objeto de lucro, y esperamos que el Congreso la niegue. Los estudiantes, profesores y trabajadores deben contar que esta posición, que he defendido por décadas, la mantendré a toda costa y en cualquier circunstancia.
Atentamente,
Aurelio Suárez Montoya
Video de saludo a la comunidad universitaria:

Sea el primero en la conversación ✓

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: